WIREFRAMING
UX/UI DESIGN
Head UX/UI Designer
1 UX, 1 Business, 2 Developer
Rovi es una farmacéutica con presencia internacional. Durante años, la marca creció y se consolidó en distintos países, adaptándose con facilidad a cada mercado.
Este crecimiento descentralizado dio lugar a una colección de experiencias digitales distintas entre sí, construidas con dedicación, pero sin una visión común.
Como resultado, la identidad de marca se ha fragmentado. Los usuarios no siempre perciben que es o qué representa esta, porque la voz cambia según el lugar.
Unificar la presencia de la marca a nivel global, estableciendo un lenguaje común que funcione como base para los desarrollos futuros.
Este lenguaje compartido no se limitará solo al aspecto visual; también abarcará la estructura, el tono de comunicación y los principios que guían la experiencia digital.
La investigación se centró en comprender a fondo los sitios web de la marca: su estructura, jerarquía de contenido, patrones visuales e interacción.
A través del análisis, se detectaron patrones de uso comunes entre los sitios, así como elementos redundantes o inconsistentes. Esto permitió tomar decisiones informadas: unificar aquellos elementos que cumplían funciones similares, eliminar duplicidades y crear un sistema más racionalizado.
Como resultado, se redujo el número de estructuras necesarias un 34%, lo cual simplificó el mantenimiento y la escalabilidad futura de los sitios. Pero, sobre todo, este trabajo sentó las bases para construir un lenguaje visual común, ordenando el ecosistema digital existente para diseñar mejores experiencias para los usuarios.
La fase de prototipado comenzó con un ejercicio de mapeo, donde se analizaron los flujos de usuario más representativos para entender comportamientos clave, desde la búsqueda hasta la conversión.
A partir de estos recorridos se crearon wireframes funcionales que sirvieron tanto para mapear la experiencia actual como para alinear equipos y detectar puntos de fricción: pasos innecesarios, inconsistencias o barreras de conversión.
Esto permitió diagnosticar problemas reales y sentar una base sólida para diseñar soluciones más coherentes, usables y alineadas con la visión global de marca.
En definitiva, los wireframes ayudaron a transformar un ecosistema digital disperso en una oportunidad de diseño centrado en el usuario y guiado por decisiones estratégicas.
Esta etapa no fue una mera actualización estética, sino una transformación estructural basada en una arquitectura coherente, una narrativa visual unificada y un sistema modular adaptable a distintos contextos.
El despliegue comenzó con el sitio matriz, en el mercado español, que sirvió como modelo de referencia. A partir de ahí, el nuevo diseño se implementó de forma escalonada en los sitios regionales, respetando siempre las particularidades culturales, lingüísticas y funcionales de cada mercado, sin comprometer la coherencia global de la marca.
A modo de cierre del proyecto, estas son las principales conclusiones obtenidas.
La investigación inicial reveló una experiencia digital fragmentada, lo cual se solucionó con un sistema visual común, capaz de garantizar consistencia sin sacrificar la flexibilidad necesaria para responder a contextos locales.
La fase de prototipado permitió mapear los principales flujos de usuario, detectar puntos de fricción y validar decisiones estructurales a través de wireframes funcionales los cuales fueron la base para marco visual robusto.
El rediseño se hizo de manera progresiva para minimizar el impacto sobre la marca.
El nuevo sistema redujo complejidad creando una experiencia de marca unificada, escalable y sostenible a largo plazo.